El Estanque de los Nenúfares es un lugar preciado y popular dentro del Jardín Boris de Sofía, y un punto de encuentro predilecto tanto para residentes como para visitantes de la ciudad. Este pequeño lago, situado en el corazón del Jardín Boris, posee una rica y cautivadora historia, evidente a través de antiguas fotografías que muestran sus diversas transformaciones a lo largo de los años.
El estanque se creó inicialmente a finales del siglo XIX, alrededor de la década de 1880, siguiendo el diseño del jardinero Daniel Neff. Se construyó sobre un antiguo pantano y, una vez terminado, se introdujeron peces rojos y nenúfares. Debido a la presencia de peces rojos, el lago recibió el nombre de Lago de los Peces, un título que perduró durante muchos años.
Aunque su apariencia haya evolucionado, el Estanque de los Nenúfares sigue siendo un elemento querido e icónico del Jardín Boris. Cerca del estanque, hay un grupo de robles de verano centenarios. Juntos, los árboles y el agua del lago contribuyen a mantener el entorno fresco, ofreciendo un refugio refrescante, especialmente en los cálidos días de verano.
