El 7 de diciembre de 1994, el Consejo Municipal Metropolitano decidió erigir un monumento conmemorativo a las víctimas del comunismo en Bulgaria durante el período comprendido entre la fundación del Partido Comunista Búlgaro en 1919 y la caída del poder de Todor Zhivkov en 1989. Este complejo conmemorativo está dedicado a todos aquellos que sufrieron a manos del Partido Comunista Búlgaro (BKP), incluyendo a las víctimas de actos de extremismo de izquierda, las personas ejecutadas sin juicio y los miles enviados a campos de concentración o sometidos a reasentamiento, persecución y represión.
Situado en la zona este del parque, frente al Palacio Nacional de la Cultura (NPC), el complejo conmemorativo consta de tres elementos distintivos, cada uno impactante por sí mismo, pero que en conjunto crean un lugar de profunda memoria. El primer elemento es un muro conmemorativo de 58 metros de largo, construido en granito negro, que lleva los nombres de 7.526 víctimas del comunismo en Bulgaria.
Frente a la parte central del Muro Conmemorativo, se encuentra incrustada una antigua cruz votiva cristiana, que sirve como lápida simbólica. Junto a ella se encuentra una pequeña capilla ortodoxa, tallada en piedra blanca, dedicada a todos los mártires búlgaros, un conmovedor recordatorio del sufrimiento de las víctimas y de su profundo amor por Bulgaria y su pueblo. El monumento se encuentra junto a una modesta colina, perfectamente integrado en la composición general, simbolizando un túmulo para todas las víctimas del comunismo. Muchos de los fallecidos fueron enterrados en tumbas anónimas, sin que sus familias conozcan su lugar de descanso final. Este diseño preserva la memoria de los caídos, ofreciéndoles el respeto que merecen.
