La iglesia, ubicada en el distrito «Obelya» de Sofía, es un testimonio de la artesanía y la fe atemporales. Construida entre 1925 y 1927, esta estructura de una sola nave irradia sencillez y gracia, con 17 metros de largo, 6 metros de ancho y 6 metros de altura.
Si bien la estructura inicial se mantuvo con su elegancia intrínseca, la adición del vestíbulo y el campanario fue una mejora posterior, realzando aún más su carácter arquitectónico. Las obras de renovación de 1983 revitalizaron este venerable lugar de culto, recuperando su esencia espiritual.
En 1986, tras la meticulosa renovación, el Metropolitano Domeciano de Vidin ofició la ceremonia de consagración, infundiendo a la iglesia una renovada santidad. La presencia de un trono dedicado a San Domenico y la intrincada artesanía que adorna el altar y el trono del obispo, tallada en la escuela de Trevnen, añaden un gran significado histórico y artístico a este espacio sagrado.
