El principal punto astronómico de la triangulación estatal de Bulgaria se erigió en 1920 bajo los auspicios del Instituto Geográfico, dependiente del Ministerio de Guerra. Posteriormente, en 1930, las coordenadas geodésicas y longitudinales fueron establecidas meticulosamente por el prestigioso científico búlgaro, el académico Vladimir Hristov (1902-1979). Hristov logró esta hazaña mediante observaciones bilaterales realizadas en colaboración con el Instituto Geodético Prusiano, situado en Potsdam.
Además, entre 1957 y 1958, se lograron nuevos avances al integrarse el punto astronómico búlgaro en una red que lo conectaba con los principales puntos astronómicos de Polonia, Rumanía y Hungría. Este sistema interconectado amplió la colaboración científica y geodésica entre múltiples naciones, fomentando un alcance más amplio de la investigación geográfica y mejorando la precisión de las observaciones astronómicas en la región.
